Aprender idiomas en la tercera edad

13 enero, 2017
Aprender idiomas en la tercera edad

Dicen que la mejor edad para aprender idiomas es cuando somos pequeños. Es nuestra época de esponjas en la que somos capaces de asimilar cualquier cosa. Entonces, ¿eso quiere decir que una persona en la tercera edad es imposible de aprender inglés o francés? Mentira. Todo es cuestión de las ganas que una persona tenga de aprender. Es cuestión de interés.

Yo lo he podido comprobar desde que mi abuelo Carmelo está ingresado en la residencia geriátrica Benviure. Allí se preocupan mucho de estas cuestiones y una de ellas es la de que se puede ejercitar la memoria mediante los idiomas. Al aprender idiomas se somete al cerebro a un nivel de exigencia que mejora el desempeño intelectual a todo nivel. Eso sucede a todas las edades, pero es mucho más beneficioso para las personas que superan los 60 años. Por lo tanto, para aprender no hay que mirar el DNI, solo hay que ver las ganas que se tienen.

Y esta teoría no es solo mía, hay estudios que así lo han certificado. Cuando los lingüistas empezaron a analizar los datos, encontraron que la situación no era tan clara como se creía. Claro que los estudiantes más jóvenes tienen ciertas ventajas cuando aprenden un idioma, pero la experiencia de vida o madurez de los adultos les da algunas herramientas y técnicas que los niños no tienen.

Está más que probado que el bilingüismo retrasa los efectos del envejecimiento. Por ejemplo, una persona que domine únicamente un idioma tendrá más probabilidades de que su cerebro envejezca, pudiendo llegar al temido Alzhéimer, más rápidamente que aquel cerebro que conozca dos o más lenguas. Por todo ello, y por todas las razones que se le ocurran también, hay que lanzarse a aprender idiomas.

Herramientas y técnicas

Una de estas herramientas puede ser que los estudiantes mayores tienen más desarrollados sus sistemas cognitivos. Al llegar a la edad adulta, sabes más sobre ti mismo y conoces las técnicas de aprendizaje que funcionan para ti. Mi abuelo recuerda qué una de las mejores maneras de aprenderse algo era repetirlo muchas veces. Por ejemplo se sabe todas las alineaciones de fútbol. Así, los estudios han demostrado que los adultos a menudo tienen mejores resultados en las pruebas de vocabulario que los estudiantes más jóvenes.

Otra herramienta es la experiencia. Siempre creo que deberíamos aprender más de nuestros mayores. Por eso no entiendo cuando los políticos deciden apartarles y apostar por gente joven. Creo que es puro postureo. Los adultos pueden hacer asociaciones que la mayoría de niños no pueden; las cuales son particularmente útiles al momento de aprender un idioma extranjero. Muchas veces las asociaciones provienen de lugares inesperados, ya sean frases de una canción, consignas conocidas o incluso cosas que no están relacionadas con los idiomas. Al final y al cabo, la vida es una sucesión de experiencias. ¿No crees?

En definitiva, aprender un idioma no es necesariamente más difícil con la edad, simplemente es diferente. Y yo lo he podido comprobar, así que si tienes en tu familia a alguien que quiera animarse a estudiar idiomas, anímale.