Los monumentos de tu ciudad se limpian con agua a presión propulsada por hidrolimpiadoras profesionales. El mismo sistema que utilizamos para limpiar el coche o desatascar tuberías.
El mantenimiento del patrimonio monumental es una de las principales prioridades de cualquier ayuntamiento. ¿Te imaginas que pasaría si en Burgos dejaran que la catedral se destrozara progresivamente, fruto del abandono y del paso del tiempo? Esto es algo que los burgaleses no se pueden permitir.
El patrimonio monumental (nuestros edificios históricos, nuestros monumentos) configuran la idiosincrasia de nuestra ciudad. Barcelona es Barcelona, entre otras cosas por la Sagrada Familia, por los edificios modernistas del Paseo de Gracia y por los monumentos de Montjuic y la Plaza de España.
La Plaza Mayor de Madrid no sería la misma sin la estatua ecuestre de Felipe III en mitad de la plaza castellana. Ni la Puerta del Sol sería tan icónica si no tuviera la estatua del Oso y el Madroño, y la Real Casa de Correos, con su emblemático reloj, que marca el comienzo del año cada Nochevieja.
Nuestros monumentos no están exentos de peligros. Quizás la contaminación que se produce en el interior de las ciudades sea el más preocupante. No hay más que ver la fachada de la Sagrada Familia en Barcelona. Mientras las partes recién construidas brillan con un blanco cegador, las partes más antiguas muestran un color grisáceo y turbio.
Los excrementos de las aves son otro de los problemas acuciantes. Las plazas donde se encuentran algunas de estas estatuas están saturadas de palomas y otras aves que vierten sus heces sobre los monumentos. Deposiciones, que al mismo tiempo que ensucian, son corrosivas para la piedra y el metal.
El agua a presión ha demostrado ser la mejor forma de mantener limpio nuestro patrimonio, sin dañar el medioambiente. En la mayoría de los trabajos que se realizan, solo se usa agua, sin añadir ningún producto químico.
¿Cómo funcionan las hidrolimpiadoras profesionales?
Las hidrolimpiadoras son un artilugio mecánico que cuenta con dos elementos fundamentales. La bomba de agua y el motor. Son estos dos componentes los que añaden presión al agua que proviene de la red general o de un tanque.
Los distribuidores de Hidrolimpiadoras Coaba, una empresa sevillana que lleva más de 30 años dedicada a la comercialización de estas máquinas, indican que hay dos variables que se tienen en cuenta para la fabricación de estos equipos: la potencia y el caudal.
La potencia se mide en bares y viene determinada por la solidez de la suciedad que se quiere eliminar y por el material que queremos limpiar. El agua a presión, aunque no tiene por qué usar productos químicos añadidos, es un agente que erosiona los materiales. Por eso elimina la suciedad. Sin embargo, en materiales delicados, una presión demasiado alta, puede dañar el objeto.
El caudal se mide por litros por segundo y regula la cantidad de agua que la pistola proyecta sobre la superficie a limpiar. Esta variable se tiene en cuenta para ajustar la potencia del motor y de la bomba de agua.
Los motores que utilizan las hidrolimpiadoras pueden ser eléctricos, de gasolina o diesel. Estos últimos son más potentes, pero también más contaminantes. En los últimos años, se han desarrollado alternativas intermedias como los motores hidráulicos o los que disponen de conectores a tomas de fuerza de tractores y maquinaria agraria o industrial.
Las hidrolimpiadoras utilizan otros complementos como las válvulas de conexión a la red o las pistolas, con diferentes boquillas, que permiten efectuar una limpieza más precisa. Llegando con el agua a presión a los rincones más escondidos.
El sistema más eficaz y menos dañino.
El agua a presión ha demostrado ser el sistema más eficaz en la limpieza de fachadas de edificios históricos y de monumentos situados al aire libre. Este método elimina la suciedad de una manera rápida y sin demasiado esfuerzo humano.
Por otro lado, no contamina el ambiente ni las aguas. Ya que lo que se vierte al alcantarillado es agua con suciedad disuelta.
Este es el método que se utiliza para cuidar el patrimonio en gran parte del mundo, y se hace por estas razones:
- Protege los materiales originales. Al regular la presión del agua y utilizar boquillas específicas, las hidrolimpiadoras eliminan la suciedad sin dañar la piedra, el mármol, el ladrillo antiguo y otros materiales sensibles del patrimonio.
- Eliminan la suciedad y los contaminantes. El agua a presión elimina el polvo, el hollín, líquenes, moho, y las partículas derivadas de la contaminación por combustión de hidrocarburos, tan frecuente en nuestras ciudades por la circulación de vehículos y la actividad industrial.
- Evita el uso de productos químicos agresivos. En la mayoría de los casos, basta con el agua a presión para limpiar los monumentos. Lo que reduce el uso de productos que podrían reaccionar químicamente en contacto con los materiales antiguos.
- Es un sistema versátil y adaptable. Tal y como están fabricadas las hidrolimpiadoras, se puede ajustar la presión, el caudal y la temperatura a la dureza de la suciedad y al material de los monumentos, protegiéndolos en todo momento.
- Ahorro de tiempo. Ya hemos hablado antes de ello. La limpieza con agua a presión es más rápida que la limpieza manual que siempre se ha utilizado en estos casos. Tanto es así, que muchas estatuas públicas se limpian por la noche sin que los ciudadanos nos percatemos de ello.
- Un método silencioso. Las hidrolimpiadoras profesionales modernas generan menos ruido que otros sistemas mecánicos. Esto las hace ideales para las zonas urbanas, ya que no alteran acústicamente la vida normal de las ciudades.
- Respetan la ciudad. Al no levantar polvo ni utilizar productos tóxicos, no afecta a los viandantes que pasen por la zona, ni a la vegetación cercana al monumento.
- Uso aprobado por organismos oficiales de conservación. Otro punto importante es que este sistema es recomendado en muchos protocolos técnicos de restauración de patrimonio y se usa en gran parte del mundo para conservar el patrimonio monumental.
Precauciones en el mantenimiento del patrimonio.
La web de la Universidad Internacional de La Rioja nos habla en un artículo del Plan Nacional de Conservación Preventiva (P.N.C.P.) Un programa de ámbito nacional dirigido por el Ministerio de Cultura y gestionado por las comunidades autónomas, en el que se fijan toda una serie de medidas dirigidas a prevenir y minimizar el deterioro de los bienes culturales.
El plan establece una serie de directrices generales, pero el mantenimiento concreto de los monumentos requiere un estudio específico.
En este estudio hay que realizar un examen del estado concreto del monumento. Para valorar su estado de conservación. Después hay que evaluar los riesgos que el monumento tiene en su ubicación actual y, por último, planificar los métodos de seguimiento, control y mantenimiento para conservar el monumento en las mejores condiciones posibles. Todo eso con intervenciones programadas.
En ocasiones, este estudio determina la necesidad de restauración. La cual se puede realizar al aire libre o en un taller especializado.
Puede ser que por el estado del monumento y por los riesgos a los que se encuentra expuesto en su ubicación, se decida que es recomendable trasladarlo a un lugar más seguro, como puede ser el interior de un museo. Acción que se ha realizado con algunas estatuas antiguas que durante mucho tiempo estuvieron en la vía pública.
Siempre, en cualquier caso, la preservación del monumento prima sobre accesibilidad pública. Es decir, es más importante que la obra se conserve para que la disfruten las generaciones futuras a que se mantenga en la calle con riesgo de destrucción.
Usos extraños de las hidrolimpiadoras.
Las hidrolimpiadoras se utilizan con bastante frecuencia. Tanto es así que tenemos modelos portátiles, fáciles de transportar, y equipos que quedan fijos. Estos son algunos de sus usos más curiosos:
- Limpieza de barcos. Las hidrolimpiadoras se utilizan para limpiar el casco de los barcos. Tanto en barcos de recreo como puede ser un yate, como en grandes embarcaciones de transporte como los buques mercantes y los transatlánticos. También se usan con frecuencia para limpiar la cubierta, sobre todo, las zonas más sucias.
- Limpieza de botellas. Las botellas de cristal en las que consumimos bebidas como el vino o los licores, se limpian con agua a presión antes de ser rellenadas. En este caso, las hidrolimpiadoras están integradas dentro de la cadena de producción y son equipos fijos. El uso de este sistema es bastante habitual en la industria alimentaria.
- Explotaciones agropecuarias. Instalaciones como las granjas avícolas o porcinas se limpian con sistemas de hidrolimpieza. Con las hidrolimpiadoras se alcanza un nivel de desinfección más profunda que con métodos manuales. A la par que se ahorra tiempo de trabajo.
- Limpieza doméstica. La sección de Hogar y Decoración de la revista Hola nos habla del uso de hidrolimpiadoras para la limpieza de las casas particulares. Estas máquinas, algo menos potentes que los equipos profesionales, nos permiten limpiar en profundidad áreas exteriores como terrazas y jardines.
Volviendo al tema del artículo, en lo que se refiere al mantenimiento del patrimonio monumental, el uso de hidrolimpiadoras supone un avance significativo.

