A cierta edad, las primeras líneas de expresión y algunas pequeñas arrugas pueden aparecen en nuestro rostro. Las arrugas de algunas zonas como las de la frente, el entrecejo o las patas de gallo, pueden combatirse con toxina botulínica, más conocida como bótox.
Sin embargo, existen otro tipo de arrugas en zonas más delicadas como las perioculares, donde se desaconseja utilizar bótox. Para ello existen otro tipo de tratamientos. Estos son algunos de los más efectivos:
Láser Clearlift
“El Clearlift láser es una especie de de láser fraccionado Q- switched de 1,064 nm que origina áreas de tratamiento o ablativas de pequeño tamaño. En el interior de esas pequeñas áreas o zonas de tratamiento, se causa un daño localizado el cual facilita una respuesta curativa. A medida que se van regenerando estas zonas, mejora la producción de colágeno y fibras de elastina, lo que provoca que la piel se repare adoptando un aspecto más joven, optimizando la textura y el tono de la piel, minimizando el surgimiento de arrugas y mejorando el color de la piel”, nos explica la Doctora Cecilia Rodríguez.
El láser actúa a 3 mm de profundidad en la piel, por lo cual, el daño y la regeneración de la piel tienen lugar en la capa profunda llamada dermis, sin causar daño en las capas superiores de la piel. Se trata de un tratamiento indoloro, por lo que no se requiere la utilización de anestesia y hay un mínimo daño visible en la piel tras el procedimiento, por lo cual el paciente puede retomar su vida cotidiana al momento.
El procedimiento está muy controlado, lo que asegura que únicamente las zonas que se tratan se ven afectadas y se es posible adaptarlo específicamente para algunas zonas sensibles del cuerpo como son las manos, el cuello, el escote y los párpados, siendo estas zonas generalmente complicadas de tratar y con una tolerancia óptima.
Carboxiterapia
La carboxiterapia es un tratamiento poco invasivo que se basa en la introducción de gas dióxido de carbono (CO2) por debajo de la piel a través pequeñas infiltraciones en los tejidos afectados. El tratamiento con carboxiterapia se lleva a cabo a través de la inyección de un tipo de agujas que son más finas que las empleadas por los pacientes de diabetes para su insulina.
La inyección de CO2 está vigilada por médicos experimentados, que vigilan tanto la velocidad de flujo, como el tiempo de infiltración y la cantidad utilizada. Este procedimiento necesita varias inyecciones en el mismo tratamiento. Con ellas se consigue administrar el gas hacia los tejidos adyacentes.
La carboxiterpia consigue volver a la normalidad la microcirculación, mejorando así la cantidad y el ritmo del flujo sanguíneo, para acabar de esta manera con la aparición de grasa localizada y la celulitis. De esta manera se corrigen muy bien las arrugas de la zona periocular.
Ventajas de la carboxiterapia:
-Mejora el estado de la piel, su aspecto exterior consigue un efecto de mejora instantáneo. Casi al momento de llevar a cabo el procedimiento, la celulitis va disminuyendo, siendo cada vez menor.
– Mejora la circulación sanguínea, reduce la grasa localizada y acaba con la sensación de pesadez relacionada con la celulitis.
– Se realiza en poco tiempo y el paciente puede recuperar su rutina nada más terminar la sesión.
Beneficios del ácido hialurónico para las arrugas perioculares
El ácido hialurónico es un componente que se encuentra de forma natural en nuestras articulaciones, cartílagos y piel. Este elemento tiene una gran capacidad para retener moléculas de agua y es de gran ayuda para nuestra piel. El ácido hialurónico ayuda a hidratar la piel y a combatir los signos prematuros del envejecimiento.
Podemos encontrar este componente en una larga lista de cosméticos de venta en cualquier mercado o farmacia. Sin embargo, el ácido hialurónico resulta más efectivo si se coloca bajo la dermis a través de inyecciones.
Cuando el ácido hialurónico se inyecta en forma de micro gotitas en las capas profundas de la piel, favorece la estimulación de todas las funciones cutáneas, por lo que no sólo hidrata nuestro rostro, sino que aporta un aspecto más terso y luminoso al mismo. Además, el ácido hialurónico no solo mejora la calidad de la piel en general, también facilita la formación de colágeno desde el interior.

